Zoë Kravitz
Nunca pases una noche en tu habitación con un chico del que estás enamorada pero que no tienes seguro, y mucho menos unas cuantas. Ese pequeño espacio que era tu refugio, donde leías, bebías té los días de lluvia o cantabas y bailabas canciones que nadie puede imaginar que adoras ya no lo será más. Esa habitación se compondrá ahora de pequeños rincones que te recuerdan a él, incluso cuando su aroma haya desaparecido de tu almohada su esencia seguirá en tu cama, el espacio sobrará y faltarán sus brazos a tu alrededor (esos brazos que siempre pensaste que no necesitabas para dormir). Recordarás cada lugar exacto donde cayó su ropa, el trozo de pared donde se apoyaba tu espalda cuando te besaba apasionadamente, como si no existiera nadie más, como si no hubiera mañana, como si se cumplieran todos esas frases tópicas que se suelen decir cuando estás enamorada. Pero lo tópicos son solo eso, tópicos, y el se irá de tu habitación, puede que ni siquiera se tome un café contigo por la mañana y tu comenzarás a echarle de menos un día tras otro, una noche tras otra, y tu habitación no será más tu habitación, solo un bonito y triste recuerdo con su firma estampada.
Marta Delgado Bascón.